Like OnePlace.com
La “parábola del hijo pródigo” es, sin duda, la más emocionante de todas las parábolas de Jesús, tal vez es por la descripción tan viva de una relación humana; la decisión inesperada del hijo menor de pedir su herencia antes de tiempo, hace suponer su independencia y falta de cuidado por su padre. Este joven representa en lo espiritual a cada uno de nosotros, quienes queremos lo que la vida nos brinda y vivir la vida sin importarnos de nuestra relación con Dios. El padre, no obstante, no olvidó a su hijo, sino que esperó con ansias su regreso, preparado para una gran celebración. No importa cuán lejos hayamos ido de Dios, él nos espera; espera nuestro regreso a casa con brazos abiertos y preparado para una gran celebración.