Adorar a Dios es un acto de la voluntad; es más que un rito religioso, nace de una relación personal con El. Fue hecho posible por Jesucristo y su Espíritu Santo que podemos adorar, y de esa íntima relación declarar su grandeza a otros.
Ayude a nuestro programa de Radio Nuevo Día a llegar a personas de habla hispana en los Estados Unidos y Latinoamérica a través de misiones en radio. Puede donar a nuestro ministerio aquí.