Guardar, es poner a salvo, es ponerlo aparte y protegerlo de los efectos del tiempo, o del peligro de ser robado.
Esto precisamente es lo que hace Dios con nosotros, nos guarda, nos protege, nos pone a salvo, nos pone fuera de peligro; todo esto no por algo bueno que hayamos hecho que nos hace merecedores de su cuidado, sino que es un acto de su puro amor.
Purchasing is currently disabled. Please try again soon!