Cuando aceptamos el perdón que Cristo compró para nosotros en la cruz, Su sangre quitó el castigo por nuestros pecados, pero no nuestra capacidad para pecar. Sin embargo, con el regalo de la nueva vida en Cristo y con el Espíritu Santo obrando para que demos fruto en nuestra vida, tenemos algo que no teníamos antes de nuestra salvación: la capacidad de resistir la tentación y rehusarnos a pecar. Comprender la manera de cómo el pecado nos afecta y lo que se puede hacer cuando pecamos, nos ayudará a sobrellevar mejor nuestra vida cristiana. A menos que y hasta que se arroje luz sobre nuestro lado oscuro, estaremos confundidos y no podremos caminar en victoria sobre el pecado.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.