Abril 10, 2010

Jeremías 9.23, 24

Los versículos de hoy muestran que la máxima prioridad del Señor para nosotros es que le conozcamos y entendamos. Esta es una búsqueda de toda la vida, que se extiende hasta la eternidad (Jn 17.3). Si alguien me preguntara: "¿Conoce usted a Dios?", tendría que decirle que estoy aprendiendo sobre él. Mi relación con el Señor es cada vez más emocionante y grata con el paso de los años, pero comprendo que tengo mucho más que descubrir acerca de mi Salvador.

Ya que el Señor se revela a sí mismo en su Palabra, es allí donde tenemos que empezar. Nuestra comprensión de quién es Dios debe coincidir con lo que la Biblia dice acerca de él; de lo contrario, nos engañamos a nosotros mismos tratando de hacer al Señor a nuestra imagen. Las descripciones de sus características y métodos se encuentran dispersas en toda la Biblia. Al leerla, considere sus atributos, deseos y las cosas que hace. Piense cómo responde el Señor en las diversas circunstancias.

Pase tiempo interactuando con el Señor en oración y meditación. Háblele de cualquier idea que haya recibido, pregúntele sobre los conceptos que no entienda, y piense en la manera de aplicar lo que ha aprendido. Quienes estén dispuestos a obedecer sus mandamientos y seguir su guía, descubrirán lo fiel que él es. También descubrirán que él es su mejor amigo.

Aunque parezca mentira, el Creador y Señor del universo quiere pasar tiempo con usted para que pueda aprender a conocerle. Es como si él estuviera diciendo: "Quiero tenerlos a todos concentrados en mí por un rato". Acepte la invitación que le hace de buscar un lugar tranquilo para aprender sobre él. Aunque parezca mentira, el Creador y Señor del universo quiere pasar tiempo con usted para que pueda aprender a conocerle. Acepte la invitación que le hace.

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