Vivimos Intimidad con el Todopoderoso. Todos la necesitamos . . . todos la deseamos. La alternativa es una relación superficial con Dios, completamente opuesta de la meta apasionada del apóstol Pablo: “lo único que deseo es conocer a Cristo” (Filipenses 3:10 Traducción en lenguaje actual).<br><br>
Pero ¿cómo desarrollamos esa relación íntima con Dios? Explore esta pregunta reflectante en este estudio al enfocarse en cuatro disciplinas que le llevarán hacia una intimidad más profunda con Él: la simplicidad, el silencio, la solitud, el entregar.<br><br>
Descubra los beneficios de por vida de obedecer 1 Timoteo 4:7: “Más bien disciplínate a ti mismo para la piedad.” Si en serio desea una relación más profunda e íntima con Dios, usted encontrará que estas cuatro prácticas son esenciales.