Usted puede relacionarse bien con el Señor, y hasta puede, si es muy paciente, llevarse bien con el predicador; pero tratar de llevarse bien con otros creyentes en la iglesia es una historia diferente. Sin embargo, la Biblia nos enseña que esto es posible. Dios nos ha diseñado a sostener relaciones personales cercanas y armoniosas, e inclusive, Él ha provisto una manera para que esto se logre; se llama: Comunión, o Koinonía como se le conoce en griego. Al adentrarnos en esta serie de estudios sobre la koinonía, observemos y tomemos nota de la receta que los cristianos del primer siglo siguieron para desarrollar una comunión autentica.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.