Una revista cristiana publicó una historia que verdaderamente me llamó la atención. Se trataba de una mujer que había sido disciplinada por su iglesia debido a su comportamiento inmoral. Todo falló. Ella no negó su infidelidad, sino que, de acuerdo a los líderes de la iglesia, ella rehusó arrepentirse. De modo que fue expulsada de la congregación. Pero indignada por la invasión de su privacidad, demandó a la congregación por daños y perjuicios ¡. . . y ganó! No era que la iglesia estaba errada. Es que ella resistió la forma en que ellos habían tratado con lo que ella había hecho. Esta historia trae a la mente una de esas preguntas delicadas: ¿Qué hace que una persona se arrepienta?
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.