Ningún rey en la historia de Israel, ni aun el gran rey David, fue más exaltado o exhibió más majestad real que el rey Salomón (1 Crónicas 29:25). Salomón empezó su reinado con más ventajas que cualquier otro rey. El poseyó una sabiduría divinamente inspirada, una inmensa riqueza, una autoridad indisputable y una paz próspera. Y aunque nosotros a menudo nos enfocamos en las debilidades de Salomón, podemos aprender verdades valiosas de sus fortalezas si miramos de cerca.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.