Con la desilusión y la desesperación arrojando una creciente sombra sobre su camino, el autor de este diario comenzó a intensificar sus reacciones. El intelectualismo no le satisfizo. Los placeres le aburrieron. La risa no pudo aligerar la carga de su vida. Las posesiones, proyectos, parques, ganado, colecciones de piedras preciosas, esclavos, cantantes, nada hicieron para eliminar la monotonía de su existencia.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.