Salomón declara su tesis al principio, en Eclesiastés 12:1, al decir: «no dejes que la emoción de la juventud te lleve a olvidarte de tu Creador». Y al final, lo hace también en este párrafo tan elocuente: «pues ese día, todos nosotros volveremos a la tierra, y el espíritu regresará a Dios, que fue quien lo dio» (v. 7). Por lo tanto, hay que honrarlo mientras se es joven, antes de hacerse viejo y decir: «la vida ya no es agradable».
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.