Como un oasis fresco y muy necesario en medio de un árido y seco desierto, las palabras de Eclesiastés renuevan nuestro espíritu y restauran nuestra alma. También nos permite echar un vistazo a esos momentos especiales en que salimos de nuestros compromisos laborales y sociales para adentrarnos en la imponente presencia del Señor. . . para adorarle y centrarnos solo en Él. ¿Cómo debemos pensar y responder ante tanto asombro? ¿Qué es lo que todo adorador debería recordar al estar ante la presencia del gran Yo Soy?
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.