Una mente complicada y atestada de cosas se distrae fácilmente de la meta de ser más como Cristo. Sin embargo, simplificar nuestras vidas nos libera de tiempo y elimina las distracciones mentales, permitiendo centrarnos en las disciplinas de la piedad y poder nutrir una intimidad más profunda con Dios. Esto implica volver a la sencillez y a la pureza de una devoción a Cristo, abarcando aspectos tanto personales como relacionales.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.