Me alegra que este capítulo haya sido incluido en la Biblia. Me complace ver que cuando Dios pinta los retratos de sus hombres y mujeres, los pinta con todo y sus defectos. Él no ignora sus debilidades, ni disimula sus flaquezas. En esta parte de la historia de Elías, lo vemos sintiendo mucho miedo. Dejando a su sirviente, el profeta se retira a refugiarse en la sombra de un enebro. Pero, ¿por qué temía Elías a las intimidantes amenazas de Jezabel? ¿Por qué hizo a un lado su antigua prioridad de servir a Dios para huir y esconderse atemorizado bajo la sombra de un solitario arbusto en lo más profundo del desierto? En este estudio veremos las posibles razones que nos ayudan a explicar el por qué de su comportamiento, al igual que encontraremos el remedio efectivo contra el desánimo.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.