Este interludio, aunque breve e inusitado, puso en perspectiva varias cosas que Salomón había perdido en su búsqueda del propósito y el sentido de la vida.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.