En la vasta extensión de las Escrituras, encontramos una gran variedad de personas admirables. Debido a que Dios no solo preservó el registro de sus vidas, sino que además las usó para modelar rasgos particulares de carácter, es apropiado conocer un poco más acerca de sus cualidades individuales, las cuales son dignas de ser imitadas. A manera de introducción a esta serie, daremos un vistazo general al capítulo 11 de la carta a los Hebreos; un pasaje mejor conocido como «el salón de la fe». En este pasaje se menciona a hombres y mujeres que vivieron vidas dignas de ser recordadas, porque todos ellos, aunque ya han muerto, todavía siguen hablando a nuestros corazones.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.