Se ha preguntado alguna vez ¿cómo puede uno mantenerse limpio en una sociedad corrupta? Las respuestas a esta pregunta son variadas. Algunos han sugerido la santificación mediante el aislamiento, pensando que alejarse del mundo es la única manera de evitar que la suciedad se les pegue. Después de todo, ¿cómo puede uno andar en una mina de carbón sin ensuciarse? La respuesta lógica a esta pregunta parece irrefutable. Pero la Biblia ofrece una táctica diferente.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.