Algunas veces nos olvidamos de las palabras del Salmos 115:3, que dice: «Nuestro Dios está en los cielos y hace lo que le place». Y le plació al Padre enviar a Su Hijo a nuestro mundo corrompido en el tiempo perfecto. En el pasado eterno, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo pusieron en marcha el plan de la redención sin prisas. Y la paciencia de Dios y precisa preparación dieron como resultado la llegada de Jesús el día de Navidad.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.