Un autor desconocido escribió: «Somos como bestias cuando matamos, como hombres cuando odiamos, pero más como Dios cuando perdonamos». Gracias a Dios que el lápiz que se usa para anotar nuestras malas acciones tiene un borrador muy grande. David escribió en el Salmo 103:12-14 (NTV) lo siguiente: «Llevó nuestros pecados tan lejos de nosotros como está el oriente del occidente. El Señor es como un padre con sus hijos, tierno y compasivo con los que le temen. Pues él sabe lo débiles que somos; se acuerda de que somos tan solo polvo». Dios espera que Sus siervos sean así con los demás: siempre listos y dispuestos para perdonar. ¿Es usted esa clase de siervo?
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.