¿Quién no recuerda la escena en la que aquel joven pastor de ovejas hebreo y el gran gigante guerrero filisteo se enfrentaron en el antiguo Valle de Ela? Es curioso que mientras muchos de los que observaban veían a un gigante, David vio a un mortal que desafiaba al Dios todopoderoso. Él sabía que no estaría solo cuando enfrentara a Goliat: Dios pelearía con él. David vio su situación desde el punto de vista de Dios, y eso le ayudó a tener la perspectiva correcta del problema. Mirar las circunstancias desde el punto de vista de Dios nos ayuda a poner en su correcta perspectiva los problemas «gigantes» que enfrentamos en la vida.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.