Nadie puede negar la importancia de una buena nutrición alimenticia. Nuestros niveles de energía, nuestra capacidad de pensar y hasta nuestra actitud para responder ante las circunstancias de la vida están directamente relacionados con la forma en cómo nos alimentamos. Lo mismo sucede en nuestro ser interior. Nuestra alma necesita ser alimentada, nutrida y energizada por las Escrituras de manera habitual. Cuando dejamos de apartar tiempo para comer y masticar lentamente el alimento espiritual nutritivo, no pasa mucho tiempo antes de que se empiecen a notar las consecuencias y no es un lindo espectáculo. Reaccionamos impulsiva e impacientemente y con atropellos.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.