Dios ha hecho numerosas promesas en las Escrituras, pero ninguna es tan importante que Su ofrecimiento de una salvación eterna por medio de Su Hijo Jesús. Motivado por Su amor por la humanidad, Dios desea renovar Su relación con nosotros; una relación que se ha roto y estropeado debido al pecado y la rebelión humana. Por esa razón, Dios eligió enviar a Su Hijo a la tierra. Jesús murió en la cruz por nuestros pecados, resucitando de la muerte para que podamos vivir con Él en la eternidad. Lo único que nos queda por hacer a cada uno de nosotros es aceptar Su oferta de salvación. ¿Desea poner su confianza en Él como su Señor y Salvador?
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.