Cuando el hijo pródigo recibió gracia por parte del padre, la respuesta del hijo mayor reveló una actitud condenatoria y vengativa. Como todo un fariseo, él pareció ser leal y amoroso por fuera, pero dentro de su corazón se oponía a los valores de su padre. Los fariseos siguen vivos y presentes en nuestro tiempo; y si observamos con detenimiento, podemos encontrar algunos de ellos entre nuestras propias familias. Debemos hacer todo lo posible para confrontar esa «actitud de hermano mayor» con la gentileza y la gracia necesaria.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.