Un hogar sólido y estable no puede ser establecido y mantenido únicamente por medio del esfuerzo humano. El amor y la devoción por Dios deben impregnar a la familia entera, y los padres deben estimar a sus hijos como regalos. Cuando se le da la prioridad a la familia por encima de la profesión y la realización personal, los padres reciben bendiciones que fortalecerán a las futuras generaciones y preservarán la paz en su comunidad.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.