Salomón mordió el anzuelo de la auto-gratificación con extrema determinación. Ningún proyecto era demasiado lujoso, ningún sueño era una mera fantasía; todo lo que se imaginó, lo vivió. ¡Estamos hablando de participación al máximo! Y, como descubriremos… un vacío al máximo.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.