La visión de una iglesia no debe determinarla el tamaño de su congregación, ubicación o presupuesto, sino el tamaño de su Dios. Dios es infinito, incomparable, asombroso y poderoso; sobrepasa toda descripción. Cuando Él escoge abrir las oportunidades, ¡las posibilidades son infinitas! Aunque la iglesia de Filadelfia era más pequeña que algunas de sus vecinas, recibió solo elogios de Cristo en su evaluación. Ellos se aferraron firmemente a su fe, soportaron la adversidad por causa de Cristo, y Cristo los honró con palabras de gran bendición. Como a la iglesia de Filadelfia, Dios ha puesto a nuestro alcance oportunidades para cambiar al mundo, y nos dará la fuerza y seguridad que necesitamos para realizar mucho más de lo que pudiéramos pedir o imaginarnos.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.