La nueva generación de israelitas que entraron en la tierra de Canaán, fueron desafiados por Josué a marchar unidos, en alma y corazón, al invadir la tierra. Después de las motivadoras palabras finales de Moisés, este joven pueblo, se comprometió a la tarea de conquistar Canaán, tarea que completaron con la ayuda de Dios. Divididos nunca lo hubieran logrado. Unidos ellos permanecieron fuertes. Lo mismo sigue siendo cierto en nuestros días.
El pastor Charles R. Swindoll explora el antiguo diario de Salomón: el libro de Eclesiastés, y ofrece algunos nuevos y profundos pensamientos anidados dentro del joven rey, en la búsqueda del placer y la alegría en esta vida.