Septiembre 17, 2010

Filipenses 4:6-7 

Nos hemos acostumbrado tanto a este apresurado mundo, que hemos comenzado a exigir rapidez en nuestra vida espiritual. Pero, Dios actúa "en favor de quienes en él confían" (is 64.4 nVi). Los creyentes sabios aguantan hasta que aparecen los frutos de la obra de Dios.

Veamos tres razones por las que los creyentes son llamados a esperar. Primero, Dios puede estar preparándonos para recibir sus bendiciones. Quizás nos hagan falta nuevas aptitudes o una mayor madurez.A veces, las personas necesitan discernimiento espiritual antes de recibir lo que sus corazones desean. Por ejemplo, david esperó varios años para sentarse en el trono que le había sido destinado. Pero cuando lo hizo, era un rey sabio, fuerte y acrisolado para la batalla.

Segundo, el Padre celestial muchas veces está enseñando a sus hijos a confiar en Él. ¿cómo aprenderían los creyentes a tener fe si Dios les diera de inmediato todo lo que le piden? El señor me ha dicho con frecuencia tres palabras: "confía en mí". y Él nunca ha llegado tarde para suplir mis necesidades. no importa cómo justifiquemos adelantarnos a Dios, eso equivale a decirle: "no confío en ti".

Por último, el señor se demorará, a veces, antes de darnos una bendición, para protegernos de algo que no podemos ver. Es posible que nunca sepamos lo que causó la demora. Pero tenga por seguro que Dios examina muy bien el objeto de nuestro deseo antes de ponerlo en nuestras manos.

Esperar no es fácil, pero adelantarse al señor daña su plan. Quienes lo hacen quedan insatisfechos, y viven con las terribles consecuencias. sea paciente mientras que el señor afina los detalles. Lo mejor de Él está en camino para usted. Esperar no es fácil, pero adelantarse al señor daña su plan.

www.encontacto.org  - www.encontacto.org/meditaciondiaria  -  www.encontacto.org/archivodevocional