I Corintios 15:35-38: “Pero preguntará alguno: ‘¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán?’Necio, lo que tú siembras no vuelve a la vida si no muere antes. Y lo que siembras no es el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, sea de trigo o de otro grano. Y Dios le da el cuerpo que él quiere, y a cada semilla su propio cuerpo”.