Sacrificar a su único Hijo para que un mundo que ni lo aprecia ni lo quiere sea perdonado, redimido y salvado, es una cosa increíble. Pero aún más increíble es que, aun cuando todo lo que tenemos y somos proviene de Dios, nos olvidamos de reconocerlo y de darle gracias y glorificarle a Él por ello.
September 19, 2010
Previous Broadcasts
Broadcast ArchivesDownload