Vuélvete a mí, es una súplica de Dios a su pueblo Israel, quién se había alejado de su cuidado. Dios recuerda a Israel que él lo había formado, para que lo representara entre las naciones. Y a manera de un corazón despechado, rechazado por su pueblo, Dios le pide que no lo olvide. Dios muestra su compasión diciendo: “Yo deshice como nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados, vuélvete a mí, porque yo te redimí.” -(Isaías 44:21-22)
Esto es lo que Dios sigue haciendo aun hoy. Su mano está extendida a la humanidad, ofreciendo su perdón y redención en su Hijo Jesús, ¿te volverás a él?
Ayude a nuestro programa de Radio Nuevo Día a llegar a personas de habla hispana en los Estados Unidos y Latinoamérica a través de misiones en radio. Puede donar a nuestro ministerio aquí.