El efecto del pecado tiene una estrecha conexión con el dolor, la muerte, la angustia, el remordimiento, el fracaso, la culpabilidad, la separación de Dios y los conflictos humanos. Leemos en Génesis 3 de cómo entró el pecado en el mundo y cuál ha sido su efecto en el hombre y la creación desde entonces. El hombre no ha podido reparar el daño causado por el pecado; por lo tanto, Dios promete restaurarlo a su solo paso y en su tiempo dándonos un Salvador, quien destruiría al autor del pecado, Satanás. Este Salvador nació y fue llamado JESUS, murió, siendo crucificado y resucitó al tercer día, y a él se le ha sido dada toda autoridad en el cielo en la tierra para restaurar todas las cosas.