La apariencia sólo trata con lo externo. Una buena apariencia en el vestir y una atractiva personalidad podrían cubrir los sentimientos del corazón. Es por eso que Dos no es impresionado por lo externo, nosotros sí. Esto le ocurrióal profeta Samuel cuando Dios lo envió a la casa de Isaí para ungir a uno de sus hijos. Cuando Samuel vio a Eliab, por la apariencia de éste, Samuel dijo “este es.” Pero Dios dijo: “no mires a su parecer, porque yo lo desecho.” (1 Samuel 16:7). La apariencia nos puede hacer cometer gravísimos errores.