El heroísmo bíblico está en la obediencia a Dios. Moisés demuestra su heroísmo, a pesar de su debilidad humana, por medio de su compromiso de vida al plan de Dios.
Cada persona cae en una de estas dos categorías, perdido o encontrado. No existe tal cosa como estar "un poco perdido" o "un poco encontrado" cuando se trata de su condición espiritual y su relación con Dios. Espiritualmente cada uno de nosotros está perdido o encontrado.