Contra la democracia, igualdad, y equidad, la noción que no hace mucho atrás, antes de que Él creara el mundo, Dios escogió a algunos para la salvación pero no a todos parece ser ofensivo.
¿Por qué es que Dios redimió solo a algunos pecadores inmerecidos, pero dejó que otros – igual de inmerecidos – vayan al infierno? ¿Sobre qué base escogió Dios? ¿Si alguien que no fue conocido por Dios se muere y va al infierno, quien es responsable? ¿Y si Él ya escogió quien se va a salvar, cual es el punto del evangelismo?
Esas son preguntas difíciles inevitablemente preguntadas en cuanto a la doctrina de la elección, y esas son las clases de preguntas que John MacArthur en la adaptación y traducción de Henry Tolopilo, confronta en este estimulante estudio de Elegidos por Dios.