9 de enero
Él había prometido [el evangelio] antes por sus profetas en las santas Escrituras.
Romanos 1:2
¿Sabía usted que el Antiguo Testamento es absolutamente consecuente con el Nuevo? Es porque las buenas nuevas son algo antiguo, no algo nuevo. El Antiguo Testamento, desde Génesis hasta Malaquías, o cualquier libro entre ellos, es todo acerca de la revelación de Jesucristo.
Jesús dijo que las Escrituras dan testimonio de Él (Jn. 6:39). Al hablarles a los hombres que iban por el camino a Emaús, Jesús dij "¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían" (Lc. 24:25-27).
¿Por qué hoy es eso tan importante para usted? Para que pueda estar confiado de que las Escrituras presentan la promesa de Dios de buenas nuevas en Cristo.
¿Qué sucede si alguien le dice que necesita reducir su tiempo de oración? Usted puede decir que es un mal maestro; pero considere lo siguiente: la oración puede ser una pérdida de tiempo si usted no comprende su propósito.
La pregunta es: “¿Cuál es el propósito de la oración? ¿Es posible orar de una manera errónea? ¿Cuáles son las características importantes de una vida de oración poderosa y con propósito que Cristo mismo quiere que pongamos en práctica?”
"El Propósito de la Oración" examina, frase por frase, la oración modelo de Cristo en Mateo 6:9-15