¿Sabes que todos tendrán que rendir cuentas de cada pensamiento, cada palabra, y cada acción? ¿Crees que los juicios de Dios son mal interpretados? ¿Crees que la naturaleza pecaminosa quiere el juicio de Dios? ¡Por supuesto que no! El hombre juzga a Dios como injusto cuando él aplica los juicios a los hombres, la sociedad y las naciones. La primera elección de Dios no es el juicio, su elección es que la gente se arrepienta. A lo largo de la historia podemos ver cómo el juicio de Dios puede tomar tiempo para efectuarse. El acumula la evidencia y luego, si no hay arrepentimiento lleva a cabo sus sanciones negativas judiciales.