Somos pueblo de Dios, linaje real, hijos e hijas de Dios; somos la nueva humanidad, nueva raza; cada uno de nosotros en cristo es nuevo, cuando Jesucristo pendía en la cruz sufría por todo pecador, Dios lo vio como nuestra muerte y ejecución, ese día se pagó toda deuda y nos resucitó como nuevas criaturas.