Lo que la ocupada mujer de hoy necesita…
Un minuto de la paz de Dios, Su perspectiva, y un propósito que dure toda una vida.
Es como compartir un café entre amigas. Al igual que si estuvieran compartiendo un café entre amigas, la locutora Judith Hernandez invita a las oyentes a compartir un minuto de ánimo e inspiración
Judith, la voz latina de Proverbios 31 ofrece soluciones reales para una perspectiva piadosa dentro del frenético mundo en el que vivimos. De forma pertinente y con simpleza, ella desglosa los principios bíblicos en pequeños bocadillos para las mujeres de hoy.
Hola!
Dios Quiera que muy pronto nos conozcamos personalmente. Mientras tanto quiero contarte un poco de mi vida.
Soy originaria de Bogotá, Colombia, Sur América. En la actualidad vivo con mi esposo Ever, y mi hija Daisy en la ciudad de Fayettville en Carolina del Norte.
Es difícil describirme, pero quiero ser recordada como una mujer que ama a Dios.
Soy una mujer llena de defectos, pero le pido a Dios poder ser humilde y sencilla así como Él es humilde y sencillo. He entregado todo mi corazón a Dios y aunque soy una mujer ordinaria vivo una vida extraordinaria y sobrenatural en Dios.
Tengo un corazón dispuesto a hacer la voluntad de Dios y mi frase celebre es
“SI JESUS MURIO POR MI, POR QUE YO NO PUEDO VIVIR POR EL” He aprendido a colocar a Jesús en el centro de mi vida, como mi Señor. Y he llegado a depender de él 100%.
Mi deseo es transmitir este amor, pasión y dependencia que tengo por Jesús a todas las mujeres que me lo permitan. Y para cumplir este deseo doy conferencias, elaboro mensajes en DVD, escribo, y presento cortas palabras de sabiduría y ánimo por medio de radio.
Desde que llegué al camino de Dios, mi corazón siempre ha estado inclinado hacia la mujer y es por eso que en mis conferencias ánimo a la mujer a buscar la paz de Dios en medio de este mundo caótico. Exhorto a las mujeres que sirvan al Dios altísimo, en un reino donde la mies es mucha pero los obreros son pocos y estimulo a la mujer a ser lo que Dios quiere que ella sea, por medio de la palabra de Dios y con la ayuda del Espíritu Santo.